
La imagen que tomó Pablo Leguizamón en 2008, cuando Jorge Bergoglio aún no era Papa, resurgió con fuerza luego del fallecimiento del Sumo Pontífice.

La imagen que tomó Pablo Leguizamón en 2008, cuando Jorge Bergoglio aún no era Papa, resurgió con fuerza luego del fallecimiento del Sumo Pontífice.