El Banco Central volvió a ajustar el cepo y en una nueva intervención al dólar futuro, dejó flotando la sensación en el mercado que después de las elecciones de octubre la devaluación es inevitable. Mediante una resolución del Banco Central limitó aún meas el margen de maniobra de los bancos. 

La norma tiene tres puntos. El primero empieza a regir en diciembre y cambia el modo de calcular la Posición General de Moneda Extranjera (PGN). Hasta ahora la posición negativa de dólares se medía como un promedio mensual de hasta -30%. Desde diciembre pasa a ser un control diario. Traducido: no hay más margen para jugar con los promedios, el monitoreo será día a día. 

 El segundo punto entra en vigencia mañana mismo. La lectura es más dura: la norma empuja a los bancos a cubrirse vendiendo futuros en pérdida. “Es la manera que encontró el Central para compartir el costo de contener las expectativas de devaluación”, apuntó a LPO un experimentado operador financiero. 

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En el apartado 3 se prohíbe a los bancos incrementar su posición positiva en dólares el último día hábil de cada mes. Sí pueden bajarla, pero no subirla. El tope de PGN no se modifica: las entidades pueden tener la misma cantidad de dólares que antes, pero con un corset más rígido en los tiempos. 

Es la paradoja libertaria, Santiago Bausili comanda el Banco central más intervencionista de la historia.

Los bancos suelen vender dólares propios para pasarse a pesos y hacer tasa. Después, a fin de mes, recompran los billetes para cerrar la posición. Con la nueva regla, se les prohíbe entrar todos juntos en esa última jornada. “Los que se llevaban los dólares el último día y después los traían, ahora tienen menos incentivo a hacer carry”, explicó otra fuente del mercado. 

En los pasillos financieros lo llaman “la paradoja libertaria”. Observan que Santiago Bausili comanda el Banco Central “más intervencionista de su historia”. En efecto, desde el fallido desarme de las Lefis, que Milei se atribuyó, el Banco Central saca nuevas normativas casi a diario.

El contenido de la resolución es leído como una señal de lo que se viene. “Si me decís que no puedo comprar dólares el último día, lo que me estás diciendo es que vas a devaluar después de las elecciones”, afirmó a LPO el directivo de un banco.”Como señal es pésima. Transmitís que vas a devaluar y al mismo tiempo te anulas cualquier margen de maniobra en futuros. Tiene más costos que beneficios”, agregaron desde un fondo de inversión.   

Desde el Banco Central afirman que la medida busca “prevenir volatilidades y disrupciones en el mercado”. En el mercado lo leen distinto. “Es otro golpe a los bancos y un tiro en el pie del equipo económico”, sintetizó un operador financiero. 

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