- El Reino Unido se rindió a los pies de Trump con una ceremonia en Windsor, no vista desde el funeral de Isabel II.
- Tanto esplendor, acaso, busca conseguir que el impredecible Trump beneficie al Reino en sus negociaciones, en medio de sonadas polémicas.
El Reino Unido se rindió a los pies de Trump con una ceremonia en Windsor, no vista desde el funeral de Isabel II. Tanto esplendor, acaso, busca conseguir que el impredecible Trump beneficie al Reino en sus negociaciones, en medio de sonadas polémicas.
