Un integrante del equipo económico de Luis “Toto” Caputo aprovechó el cierre de la histórica fábrica de neumáticos argentina Fate para pedir que se apruebe la reforma laboral.
Felipe Núñez, director del BICE y asesor de Ministerio de Economía, dedicó la mañana del miércoles a compartir tuits rechazando que el cierre de Fate se deba a la apertura de importaciones, como sostuvo la propia empresa.
“Este sistema laboral destruye a las empresas y por ende también a los trabajadores pero después hay que fumarse a los impresentables del centro que te cuestionan la reforma laboral”, escribió Núñez, que compartió un posteo que culpa al sindicato de izquierda por haber “fundido” a Fate.
En el medio Núñez también maltrató a los aliados del gobierno, a los que llamó “impresentables del centro”, que pidieron algunos cambios en la reforma laboral y a los que todavía necesita para aprobar la ley.
Fate anunció su cierre definitivo por la apertura de las importaciones y echa a 920 trabajadores
Este discurso que el gobierno intenta instalar sobre la reforma laboral es un arma de doble filo porque la mayoría de los economistas serios coinciden en que este proyecto no genera empleo por sí solo.
Es que ante la caída del consumo y de la actividad, los empresarios no necesitan tomar nuevos empleados por lo que la herramienta de la reforma laboral no les sirve. Para lo único que podría servirles es para abaratar las indemnizaciones.
Por el contrario, algunos economistas sostienen que la reforma sería más útil en un contexto de crecimiento de los puestos laborales. Es decir que el gobierno está agitando una expectativa sobre el proyecto que después se les podría volver en contra si la actividad sigue sin repuntar.
