- Tras dos días de encierro por el caos desatado después de la muerte del máximo capo narco, los negocios reabrieron y hay gente en las calles.
- Pero los vecinos confiesan que tienen medio y que “no, no estamos tranquilos” .
Tras dos días de encierro por el caos desatado después de la muerte del máximo capo narco, los negocios reabrieron y hay gente en las calles.Pero los vecinos confiesan que tienen medio y que “no, no estamos tranquilos” .
