- “No es nuestra guerra”, dijeron los dirigentes europeos hace tres semanas en una cumbre en Bruselas. Pero el presidente estadounidense no termina de aceptar o entender el mensaje.
- El inquilino del Despacho Oval envió el miércoles un mensaje en forma de amenaza a los dirigentes europeos a través del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
“No es nuestra guerra”, dijeron los dirigentes europeos hace tres semanas en una cumbre en Bruselas. Pero el presidente estadounidense no termina de aceptar o entender el mensaje. El inquilino del Despacho Oval envió el miércoles un mensaje en forma de amenaza a los dirigentes europeos a través del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
