Con la imposición de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, Karina Milei le cerró en la cara a Guillermo Montenegro el acceso al gabinete, algo que -como contó LPO- ya daba por descontado con beneplácito una porción gravitante del poder judicial.

La frustrada incorporación no solo generó desconcierto y malestar en los pasillos de Comodoro Py, también disparó reacciones en el plano político que empiezan a jugar en el particular microclima interno del gobierno municipal de Mar del Plata.

De ser uno de los principales promotores de la alianza con los libertarios dentro del PRO -algo que lo llevó a liderar la boleta de La Libertad Avanza en la Quinta sección-, Montenegro ahora vuelve a mostrarse fuertemente alineado a Mauricio Macri y esta semana dio algunas señales en esa línea.

Un dato que parece menor pero que en la escena política marplatense no pasó de largo fue la orden de Montenegro de cambiarle el nombre a su bloque de concejales, que pasó de “Vamos Juntos” a PRO.

La decisión se notificó en el Concejo Deliberante al día siguiente de la cumbre del PRO bonaerense en la sede de Balcarce en la que participó Mauricio Macri y se planteó una “reconstrucción” del partido amarillo y delinear una estrategia al 27.

“Los jueces querían a Montenegro de ministro y ahora no están amigos del gobierno”

La disputa del año que viene ya empieza a generar fricciones. Hay sectores de la interna del PRO marplatense que quieren que el candidato sea el actual intendente interino, Agustín Neme.

Como base para eso, resulta imprescindible que Neme llegue al año electoral al frente del municipio, algo que no tiene garantizado ya que Montenegro no renunció a su cargo de intendente, solo está en uso de licencia a partir de haber asumido en el Senado. Además, todos los concejales del ahora bloque PRO, le responden.

Consumada su frustrada designación en Justicia, circularon versiones que hablaban de un regreso de Montenegro al municipio.

 Un dato que parece menor pero que en la escena política marplatense no pasó de largo fue la orden de Montenegro de cambiarle el nombre a su bloque de concejales, que pasó de “Vamos Juntos” a PRO. 

Por entonces, ante la consulta de LPO, en el entorno del hoy senador provincial negaron esa posibilidad y se limitaron a señalar que trabajarán por la candidatura bonaerense de Diego Santilli que vaya atada de “una propuesta para Mar del Plata”.

Lo que omiten señalar es qué persona encarnará esa propuesta. En un primer momento, había quienes veían a Neme como el candidato natural a bendecir por Montenegro. Pero las cosas cambiaron.

Fuentes que recorren los pasillos del municipio marplatense sostienen que Montenegro ahora “está buscando abrazar al PRO cuando nunca le interesó”, al ver que del lado libertario “no es el elegido”.

Y si de predilecciones se trata, en La Libertad Avanza se muestra un fuerte respaldo a la gestión de Neme, que sumó a los libertarios al gabinete, algunos en organismos municipales clave, como Obras Sanitarias.

Hay quienes observan que está creciendo un vínculo político entre Neme y los libertarios por fuera de Montenegro.

“Hablamos con los libertarios desde hace dos años pero no nos pusimos el buzo violeta”, dijo una fuente cercana al municipio que trazó con esa mención una diferencia con Montenegro que, en campaña hacia las legislativas de septiembre pasado, posó con el buzo violeta con el resto de los candidatos seccionales.

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Cerca del interino se apuran a ratificar su pertenencia PRO y, en redes, Neme sostiene un perfil alineado con Montenegro. En la interna leen ese posicionamiento como un movimiento lógico de alguien que puede llegar a salir eyectado del sillón municipal de un día para el otro si Montenegro define volver.

Más allá de quien sea el candidato, en Mar del Plata sostienen que Montenegro no le entregará el municipio a los libertarios y recuerdan los cortocircuitos que, antaño, tuvo con el actual referente de LLA en el distrito, el diputado Alejandro Carrancio, quien, en su etapa de concejal, supo romper con el bloque de Montenegro.

Abad presiona para que los hoteles de Chapadmalal que quiere concesionar Milei pasen a la universidad

Ahora, en el Concejo también existen tensiones dentro del amplio espectro oficialista. Como contó LPO, los radicales alineados a Maximiliano Abad presentaron un proyecto para presionar al Gobierno a que pase los hoteles de Chapadmalal a la órbita de la Universidad de Mar del Plata.

Ese proyecto fue tildado de “demagogia” por los concejales de Milei y lo definieron como un “ataque al gobierno nacional”. “No le encuentro a esta comunicación ningún tipo de oscuridad o conspiración”, dijo el radical Ariel Bordaisco. Como fuere, la iniciativa abrió un foco de tensión a la interna oficialista que entró en un proceso de fuerte discusión hacia 2027. 

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