• Comenzó como una broma de Joaquín Levinton en “MasterChef”, cuando tuvo que ponerle nombre al plato que había cocinado, y se transformó en un alfajor que rompe stock todos los días con su venta.
  • Una forma productiva y pragmática de aprovechar la popularidad.

Comenzó como una broma de Joaquín Levinton en “MasterChef”, cuando tuvo que ponerle nombre al plato que había cocinado, y se transformó en un alfajor que rompe stock todos los días con su venta.Una forma productiva y pragmática de aprovechar la popularidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *