La industria registró una suba de 5% interanual en marzo y mostró su primera mejora luego de nueve meses consecutivos de caída. Implicó, además, una recuperación respecto de febrero. La serie desestacionalizada avanzó 3,2% mensual y consolidó una secuencia de rebote en varios sectores clave.

El dato fue celebrado por el Gobierno.

El informe del INDEC mostró un escenario más favorable para ramas vinculadas a alimentos, energía, químicos y automotrices. Alimentos y bebidas crecieron 7,9%, refinación de petróleo subió 13,5%, sustancias y productos químicos avanzaron 15,9% y automotores registró una mejora de 7,6%. También hubo subas importantes en madera, papel e impresión, que treparon 12,8%.

Dentro de los sectores con mejor desempeño aparecieron además algunos números que el oficialismo mira con atención. Los productos químicos básicos crecieron 49,1%, las materias primas plásticas y caucho sintético saltaron 69,1% y el gasoil refinado avanzó 16,8%. En paralelo, el cemento mostró una mejora de 13,6%, un indicador que en Economía asocian a cierta recuperación de actividad vinculada a obra y construcción.

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El dato fue rápidamente difundido por funcionarios y economistas cercanos al Gobierno. La lectura oficial sostiene que la industria dejó atrás el peor tramo de la recesión y que algunos sectores empiezan a mostrar un comportamiento más estable. 

Pero el dato abrió una discusión en redes sociales. Varias cuentas libertarias difundieron gráficos comparando la evolución de la actividad industrial durante la gestión de Sergio Massa y la actual conducción económica de Luis Caputo. Uno de los posteos más compartidos mostró una serie desestacionalizada del IPI y sostuvo que el desempeño actual es mejor que el registrado durante el último tramo del gobierno anterior.

La publicación generó respuestas inmediatas. Algunos usuarios remarcaron que, aun con la mejora reciente, el nivel de actividad industrial todavía se mantiene por debajo de los peores momentos de 2023. El debate expuso la pelea política alrededor de cómo leer los datos: si el foco debe ponerse en el rebote reciente o en el nivel absoluto de actividad que todavía sigue deprimido en varias ramas fabriles.

La lectura oficial sostiene que la industria dejó atrás el peor tramo de la recesión y que algunos sectores empiezan a mostrar un comportamiento más estable

De hecho, el propio informe del INDEC muestra que la recuperación no es homogénea. Textiles cayó 23,3%. Prendas de vestir, cuero y calzado retrocedieron 8,9%. Maquinaria y equipo bajó 11,3%. La siderurgia perdió 14,7% y los equipos electrónicos y componentes cayeron 16,6%.

Ahí aparece una de las principales diferencias dentro del esquema actual. Las ramas ligadas a energía, refinación, alimentos y química pesada muestran recuperación más rápida. En cambio, los sectores más vinculados al consumo masivo y al mercado interno siguen golpeados. 

En sectores industriales reconocen que marzo dejó señales mejores que las observadas durante buena parte de 2025. Pero también admiten que todavía no aparece un rebote generalizado. “Hay actividades que reaccionaron rápido y otras donde la demanda sigue muy planchada”, explicó a LPO un empresario metalúrgico. En la UIA siguen de cerca especialmente el comportamiento de textiles, metalurgia y maquinaria, tres sectores que funcionan como termómetro del empleo industrial.

Por otro lado, el Indec informó que la construcción subió

en marzo

12,7% interanual y 4,7% respecto de febrero. En el acumulado del primer trimestre, el sector tuvo una mejora del 3,9% respecto al año pasado.

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