- Tras la derota en elecciones locales, la presión aumenta para que abandone el cargo.
- El primer ministro afirma que no hay un proceso en marcha para su destitución y que “debe gobernar”.
Tras la derota en elecciones locales, la presión aumenta para que abandone el cargo.El primer ministro afirma que no hay un proceso en marcha para su destitución y que “debe gobernar”.
