El mercado de criptomonedas atraviesa un momento de definición. Mientras algunos analistas advierten sobre la posibilidad de nuevas correcciones en el precio de Bitcoin, otros destacan que los fundamentos estructurales de la industria continúan fortaleciéndose gracias al ingreso de capital institucional, el crecimiento de los ETF y una mayor adopción de la tecnología blockchain.

Desde una perspectiva técnica, el analista Rubén Ullúa sostiene que la principal criptomoneda del mundo aún podría enfrentar una fase de debilidad antes de retomar una tendencia alcista más consistente.

Según su análisis, “la baja en curso para el bitcoin se muestra con mayor potencial de desarrollo, buscando la zona de mínimo previo en torno a los USD 60.000/58.000 y más tarde hacia instancias inferiores en la zona de USD 47.000/46.000”. Este lunes, la cotización registraba una mejora del 3% y su ubicaba en torno a los USD 63.000.

Para el especialista, los movimientos de recuperación que puedan producirse en las próximas semanas no necesariamente implican un cambio de tendencia. De hecho, advierte que “recuperaciones eventuales para el bitcoin deberían considerarse menores y con resistencia en la zona de USD 70.000/73.000, para finalmente luego la baja de tasa continúe su curso”.

En ese sentido, remarca que sólo con subidas inmediatas por encima de los USD 73.000, las expectativas bajistas actuales quedarían comprometidas y escenarios alcistas pasarían a ganar nuevamente protagonismo.

Potencial de largo plazo

Sin embargo, más allá de las señales técnicas de corto plazo, varios referentes del sector consideran que el panorama de fondo continúa siendo favorable para los activos digitales.

Mariquena Otermin, directora de Marketing de Bitwage, indica que el escenario para Bitcoin y el resto del mercado cripto sigue mostrando fundamentos sólidos pese a la volatilidad. “Estamos observando una creciente participación de inversionistas institucionales, una mayor madurez regulatoria en distintos mercados y una demanda sostenida por activos digitales como alternativa de diversificación frente a la incertidumbre económica global”, afirma.

Para la ejecutiva, estos factores permiten mantener una visión positiva de largo plazo. “Si estas tendencias se mantienen, es razonable esperar que bitcoin continúe consolidando su posición como uno de los principales activos financieros de la nueva economía digital”, sostiene.

Más allá de las señales técnicas de corto plazo, varios referentes del sector consideran que el panorama de fondo continúa siendo favorable para los activos digitales

Otermin indica además que la industria se encuentra hoy en una situación muy diferente a la de ciclos anteriores: “Lo relevante es que hoy la industria se encuentra en una posición mucho más sólida que en ciclos anteriores. Existe mayor supervisión, mejores estándares de cumplimiento, más participación institucional y una infraestructura financiera considerablemente más robusta”.

Entre los principales impulsores del mercado, menciona la entrada constante de capital institucional, el crecimiento de los ETF de bitcoin, el avance de marcos regulatorios más claros y el aumento de la adopción de stablecoins y tecnología blockchain por parte de empresas, bancos y gobiernos.

A su vez, advierte que los inversores deben seguir de cerca riesgos como eventuales tensiones geopolíticas, cambios inesperados en las tasas de interés de Estados Unidos, regulaciones más restrictivas en algunos mercados y episodios de aversión al riesgo.

Por su parte, Rodrigo Durán Guzmán, director de Comunicaciones de Notbank by CryptoMarket, considera que el mercado de criptomonedas está ingresando en una nueva etapa caracterizada por una mayor madurez y menor especulación.

“En los próximos meses, el mercado cripto ingresará en una fase de consolidación técnica y maduración estructural, alejándose de los movimientos explosivos de ciclos anteriores”, asegura. Según explica, el comportamiento de bitcoin estará cada vez más determinado por la profundidad del capital institucional y menos por los flujos especulativos minoristas.

Desde su perspectiva, la expectativa no es de un rally vertical e inmediato, sino de un crecimiento más lento, predecible y asimilable, donde el precio consolidará pisos firmes a medida que se asimile el endurecimiento de las condiciones financieras en Estados Unidos.

El experto identifica además una serie de factores que podrían sostener al mercado durante los próximos años.

“El principal motor es la certidumbre normativa global y la adopción de la tecnología blockchain como infraestructura financiera real, especialmente a través de la tokenización de activos tradicionales y fondos monetarios en cadena”, señala.

También destaca “la continuidad en la demanda de instrumentos regulados como los ETF y la incorporación de activos digitales en las tesorerías corporativas”, elementos que considera un respaldo de largo plazo sin precedentes para la industria.

No obstante, también observa desafíos importantes. El mayor viento en contra proviene de la macroeconomía estadounidense, con una inflación que muestra resistencia y obliga a la Reserva Federal a mantener las tasas altas por más tiempo.

A ello suma la recanalización de flujos institucionales hacia el sector tecnológico de la inteligencia artificial y la persistencia de tensiones geopolíticas que generan episodios de aversión al riesgo en los mercados globales. 

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