En el marco de la masiva movilización por los 50 años del golpe de Estado, un gesto político generó un mensaje potente en la interna del peronismo. Cristian Jerónimo, cosecretario de la CGT, se acercó a la ex ESMA, donde concentraba La Cámpora, y se fundió en un abrazo con Máximo Kirchner en una señal de acercamiento del sindicalismo al kirchnerismo.

El movimiento no pasó desapercibido. Jerónimo se metió en la columna de La Cámpora para saludar al líder de la organización y luego dejó un mensaje que en el peronismo leyeron como un posible inicio de un reordenamiento: “Pasé a saludar y ahora me voy a marchar con la CGT. Nadie tiene la acción de oro y hay que llegar a un frente lo más amplio posible. Y eso comienza con los gestos”, dijo el gremialista.

Distintas fuentes del peronismo consultadas por LPO interpretaron que el gesto expresa una demanda de parte de las bases partidarias y sindicales que ven una generación de dirigentes más jovenes que buscan recomponer el vínculo con el kirchnerismo y agitar la unidad ante la elección del año próximo.

“Genocidas presos, Cristina libre” una de las consignas de La Campora

“Acá no sobra nadie. Hoy La Cámpora es el movimiento político que más gente movilizó. Después podemos discutir otras cosas, pero este acercamiento del movimiento obrero es clave”, dijo a LPO Walter Palombi, secretario de los trabajadores del Correo Argentino, filial Rosario.

En ese sector destacan además una deuda histórica: “El 80% de los desaparecidos eran militantes gremiales o de comisiones internas. Este es el camino a seguir”, agregaron, en referencia al peso del movimiento obrero en la memoria del terrorismo de Estado.

 Acá no sobra nadie. Hoy La Cámpora es el movimiento político que más gente movilizó. Después podemos discutir otras cosas, pero este acercamiento del movimiento obrero es clave” 

En medio de un desgaste de la imagen de Milei y del modelo económico que empieza a mostrar problemas con la recesión y la inflación, en el peronismo creen que el panorama obliga a plantear una estrategia común:

“Si no hay unidad, va a seguir ganando Milei o alguno parecido”, resumieron fuentes del kirchnerismo que hablaron con LPO.

Cerca de Cristina Kirchner admiten que la ex presidenta empuja un reordenamiento del espacio en una amplia unidad y está dispuesta a una amnistía para aquellos sectores que la criticaron fuertemente cuando cayó presa y fue proscripta.

“No solo es necesario que Cristina quiera la unidad, sino que haya otros sectores que planteen el mismo camino. Esta decisión de la CGT es posible porque están llegando a la misma conclusión”, explicaron.

El dato que remarcan es que el movimiento partió del sindicalismo. “Jerónimo se acerca a la columna y no al revés”, señalaron, como señal de que el giro empieza a gestarse en la CGT.

Desde la UOM Rosario, en tanto, también respaldaron el acercamiento. “El que le quiere dar la extremaunción al peronismo no entiende nada. ¿Cuántas veces nos quisieron exterminar?”, dijo un dirigente a LPO. “Es la historia del peronismo, está en su ADN”.

En ese sector aseguran que ya hay contactos en marcha con distintos espacios para intentar reconstruir una referencia común. “Hay que encontrar una figura de unidad”, plantearon.

El gesto de Jerónimo, en ese contexto, aparece como algo más que una foto de parte de dirigentes gremiales jovenes que entienden la necesidad de extender el vínculo con el kirchnerismo mientras que la vieja guardia, Los Gordos, están más cerca de Axel Kicillof en la interna de Buenos Aires.

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