Irán derribó un avión de combate estadounidense mientras volaba en su territorio en un nuevo golpe para Donald Trump. La noticia fue confirmada por la Guardia Revolucionaria de Irán en un comunicado en el que sostiene que la aeronave pertenecía al escuadrón Lakenheath.

El informe precisó que el avión quedó completamente destruido tras el impacto y que por el momento no se dispone de datos sobre el estado del piloto, debido a que la aeronave prácticamente se desintegró al caer.

Junto al anuncio, la CGRI difundió una serie de fotos de los restos del caza. En una de ellas, la organización lanzó una dura crítica a la comunicación de la Casa Blanca.

“Las pautas narrativas de los estadounidenses en estos días son: llamar a la falta de objetivos ‘operaciones dinámicas’; presentar la derrota como ‘el fin de la misión’; mostrar la discordia como ‘un cambio de mando’; vender la necesidad de un acuerdo por debilidad como un ‘trato inteligente’; y renombrar la retirada regional como ‘redefinición de prioridades'”, afirmó.

Ruido y caos 

Por su parte, según informó la cadena qatarí Al Jazeera, el Ejército de Estados Unidos activó una operación de búsqueda y rescate desde tempranas horas de este viernes, para localizar al piloto. La agencia Reuters citó a un funcionario estadounidense anónimo que informó que el piloto del avión derribado fue rescatado pero aún no hay confirmación oficial por parte de las autoridades estadounidenses sobre el incidente.

El New York Times afirma que uno de los dos fue capturado pero el otro aún no fue encontrado. En paralelo, medios iraníes informaron que existe una recompensa para quien capture al soldado estadounidense, vivo o muerto. 

Las pautas narrativas de los estadounidenses en estos días son: llamar a la falta de objetivos ‘operaciones dinámicas’; presentar la derrota como ‘el fin de la misión’; mostrar la discordia como ‘un cambio de mando’; vender la necesidad de un acuerdo por debilidad como un ‘trato inteligente’; y renombrar la retirada regional como ‘redefinición de prioridades

Este es el segundo caza furtivo F-35 que las Fuerzas Armadas iraníes logran derribar en lo que va del conflicto, tras un primer impacto a mediados de marzo.

Pete Hegseth, secretario de Guerra.

Este suceso implica un nuevo golpe para Estados Unidos en una guerra que le está resultando caótica. El jueves, el Secretario de Guerra Pete Hegseth, destituyó al jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense y a otros dos generales como el jefe de capellanes, el mayor general William Green Jr y el comandante del Comando de Transformación y Entrenamiento del Ejército, el general David Hodne.

Los despidos se produjeron al día siguiente del mensaje de Trump al país en donde amenazó con destruir Irán “hasta devolverlos a la edad de piedra” y proyectó “dos o tres semanas más de guerra”. El rumor instalado en los medios de Estados Unidos y el mundo es que las salidas están vinculadas a la resistencia de buena parte de la cúpula militar a realizar los planes territoriales que la Casa Blanca tendría pensado llevar a la práctica. 

El escenario para Trump se está volviendo complejo porque la mera posibilidad que Irán tenga a un soldado estadounidense como prisionero de guerra podría ser una catástrofe para la presidencia del líder republicano y traza un paralelismo con los 444 días que la revolución islámica tuvo rehenes norteamericanos en 1979. Ese hecho fue letal para la presidencia de Carter. 

Esta brillante guerra sin estrategia que comenzaron ahora ha sido degradada de ‘cambio de régimen’ a ‘¡Eh! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?’

Además, Estados Unidos se está quedando sin aliados. Los países del Golfo empiezan a tomar distancia dado que sus territorios están bajo fuego por la presencia de bases norteamericanas y Europa se negó a ingresar a la guerra. Esto le permitió abrir una negociación con Irán para que buques europeos puedan pasar por el Estrecho de Ormuz.

En ese marco, Emmanuel Macron y el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, se reunieron en Paris para cooperar para estabilizar el paso de una quinta parte del petróleo mundial y tomaron distancia de Trump al defender la vía diplomática para resolver la crisis.

Trump dice que seguirá “dos o tres semanas más” en la guerra y se dispara el precio del petróleo 

Mohammad Ghalibaf, presidente del Parlamento de Irán y una figura clave del gobierno que supervisa la guerra, recurrió a las redes sociales para burlarse de la administración Trump. “Esta brillante guerra sin estrategia que comenzaron ahora ha sido degradada de ‘cambio de régimen’ a ‘¡Eh! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?'”, dijo en una publicación en X. 

El golpe a la credibilidad de Trump y sus funcionarios principales es fuerte, dado que lo que se confirma con este ataque es que Irán sigue con capacidad misilística para atacar con fuerza y generar bajas sensibles.

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