José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile tras ganas las elecciones de diciembre. El mandato será hasta 2030 y la gestión estará enfocada en el orden y la seguridad.

El líder de ultraderecha ganó con la primera de impulsar “un gobierno de emergencia” en el que contempla un duro plan de deportación de 340.000 migrantes ilegales. En los últimos años, Chile recibió una ola de inmigrantes venezolanos que puso el debate de la seguridad en el centro de la agenda política chilena. 

El gobierno de Gabriel Boric no le encontró una solución a ese flagelo y eso dio mucho espacio punitivo de Kast.  “Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa”, afirmó el nuevo presidente de Chile durante la campaña.

Además de Lula que decidió faltar a la ceremonia porque Kast invitó a Flavio Bolsonaro, otros de los ausentes destacados fueron el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a quien el chileno visitó hace algunas semanas y de quien busca imitar el modelo de seguridad.

Kast canceló la bilateral que iba a tener con Milei en Chile 

Un dato importante que puede marcar el perfil del gobierno de Kast es lo que sucedió  antes de la asunción formal cuando la derecha le arrebató la presidencia de la Cámara de Diputados al bloque del Partido de la Gente, liderado por el outsider Franco Parisi, que tenía acordado ese lugar para la diputada de izquierda Pamela Jiles. 

Ese acuerdo se rompió y finalmente el diputado de derecha, Jorge Alessandri, se impuso por 78 votos contra 76 frente a Jiles.

El líder de ultraderecha ganó con la primera de impulsar “un gobierno de emergencia” en el que contempla un duro plan de deportación de 340.000 migrantes ilegales. En los últimos años, Chile recibió una ola de inmigrantes venezolanos que puso el debate de la seguridad en el centro de la agenda política chilena.

La elección de Alessandri es leída como el primer triunfo del próximo oficialismo en el Congreso, ya que permite al bloque que respaldará a Kast quedarse con la conducción de ambas cámaras legislativas. Esto, luego de que en el Senado fuera elegida como presidenta la senadora, Paulina Núñez, también de derecha. 

Lula se bajó de la asunción de Kast en Chile porque invitó a Flavio Bolsonaro 

Con este escenario, el sector que asumirá el Gobierno contará con una posición institucional relevante para influir en los tiempos de tramitación de proyectos de ley, dado que las presidencias de ambas corporaciones tienen atribuciones para ordenar las tablas y conducir el debate legislativo.

Destrabar la paridad en el Congreso es uno de los desafíos más fuertes del nuevo gobierno y fue uno de los principales escollos de Gabriel Boric para avanzar en las reformas que prometió antes de llegar al Palacio de la Moneda.

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