El gobierno filtró que el próximo viernes, el directorio del FMI le otorgara al gobierno una dispensa (waiver) por el incumplimiento de la meta de reservas y liberara el desembolso de USD 2.000 millones, que tiene trabado hasta tanto no se concrete la revisión que estaba prevista para el pasado 13 de junio.
Sin embargo, hasta el momento, la reunión del board no aparece en el cronograma oficial del organismo y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, postea fotos turísticas en redes sociales. El epígrafe: “lo que me gusta hacer en mi tiempo libre”. Caputo necesita que le aprueben esta semana el desembolso porque los burócratas empezaron a entrar en el receso de verano que se extiende durante todo agosto.
En ese marco, el FMI ya no oculta su molestia con la demora del gobierno de Milei para sumar reservas. En su último informe, que se dió a conocer este lunes, en el cual evalúa el desempeño del sector externo a escala global durante el 2024, dedica la página seis del capítulo tres a la Argentina.
En ese informe, el FMI pone el foco en la evolución de las reservas. Si bien reconoce el esfuerzo fiscal, advierte que la acumulación de divisas “sigue siendo débil”.
“En función de la débil cobertura de reservas y la falta de acceso a los mercados internacionales, la economía argentina necesitaría tener un excedente en su cuenta corriente de unos 1,4% del Producto Bruto, consistente con una acumulación de reservas que cumpla al 100% con el criterio de reservas adecuadas para el país en el mediano plazo”, afirma el informe, que considera que el tipo de cambio argentino terminó el 2024 sobrevaluado entre 15 y 25 por ciento.

En medio de esto, la Argentina navega contra reloj. El país necesita que el board del FMI apruebe antes del 31 de julio un giro de USD 2.000 millones, vital para afrontar un vencimiento de USD 850 millones que enfrenta el 1° de agosto, cuando el Fondo ya se encuentra de vacaciones de verano.
Pero las señales que llegan desde Washington generan preocupación en el equipo económico. Este lunes, la subdirectora, Gita Gopinath, anunció su renuncia. No es un ascenso ni un pase lateral a otra institución de envergadura: se jubila del FMI y vuelve a Harvard a dar clases. Gopinath, cercana al Tesoro de Estados Unidos, suele ser una voz amable con la Argentina en el organismo.
En los pasillos del FMI no pasó desapercibido el momento de su salida: apenas unas horas antes, el argentino Leonardo Madcur, representante de Argentina ante el Fondo, había expuesto ante los burócratas del directorio, que no quedaron conformes con su presentación sobre el programa argentino.
La pulseada no terminó ahí. Este martes, la gobernadora de Tokio, que representa a Japón en el directorio del FMI, dejó en claro que no está cómoda votando el waiver, la dispensa necesaria para que se liberen los fondos a la Argentina, pesar de los incumplimientos técnicos del acuerdo. Japon junto a Holanda y Alemania, son los tres países históricamente mas reticentes a seguir dandole dólares a la Argentina.