• El padre Luis Montes, de la Congregación Argentina del Verbo Encarnado, está en Ghosta, un remoto pueblito donde refugia a unas 170 personas.
  • En una entrevista con “Clarín” admite que “a mí, me da la impresión de que esto va a ser largo y eso nos duele mucho”.

El padre Luis Montes, de la Congregación Argentina del Verbo Encarnado, está en Ghosta, un remoto pueblito donde refugia a unas 170 personas.En una entrevista con “Clarín” admite que “a mí, me da la impresión de que esto va a ser largo y eso nos duele mucho”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *