
“El padre me entregó la criatura, la puse en mis brazos y le realicé la maniobra Heimlich. Al cuarto intento largó el llanto”, un sonido que le devolvió la tranquilidad a todos los presentes.

“El padre me entregó la criatura, la puse en mis brazos y le realicé la maniobra Heimlich. Al cuarto intento largó el llanto”, un sonido que le devolvió la tranquilidad a todos los presentes.