La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, busca descomprimir la interna con Osvaldo Jaldo, en medio de variadas versiones sobre un distanciamiento. La jefa comunal lo visitó en la Casa de Gobierno y horas después echó a un funcionario ligado al diputado nacional Carlos Cisneros, enemigo del mandatario provincial.

El clima en el peronismo de Tucumán está más que caldeado desde hace tiempo, pero esta semana subió la tensión entre Jaldo y Chahla. Primero, con unas declaraciones picantes del gobernador que parecieron un tiro por elevación a la estrategia comunicacional de “la intendenta tiktoker”.

“Todos aquellos que quieran llegar a un cargo institucional, no les va a alcanzar con el TikTok, no les va a alcanzar con las redes sociales. Hay que venir a poner la cara”, dijo Jaldo en un acto. “TikTok a la China se van a ir a hacer”, advirtió.

El libertario Lisandro Catalán, que se mueve como el candidato a gobernador de Milei, recogió el guante y le respondió rápido. Pero algún sector del peronismo quedó la idea de que el dardo de Jaldo no tenía como destinatario al exministro. En el entorno de Chahla le restaron importancia a

“las interpretaciones” ante la consulta de LPO. “No tenemos nada de qué preocuparnos”, agregaron.

En la semana también algunos jaldistas salieron a marcar la ausencia de Chahla en una cumbre del gobernador con todo aparato territorial del PJ. Cerca del intendenta responden que estaba de viaje y que la reunión fue con dirigentes del interior.

En el medio de estos chispazos circularon rumores de una ruptura de cara a las elecciones del año que viene, donde Jaldo buscará la reelección. Algunos sectores del peronismo tucumano ubican a Chahla por un camino separado e incluso compitiendo por un cargo provincial. 

No les va a alcanzar con el TikTok, no les va a alcanzar con las redes sociales. Hay que venir a poner la cara

Una fuente tucumana que mira la disputa desde afuera dijo a LPO que de uno y otro lado hay dirigentes a los que les conviene una ruptura y por eso alimentan esas versiones. Y recuerda que el año pasado el peronismo tucumano parecía más dividido y terminó yendo unido a las elecciones, aunque la armonía duró casi nada.

En el medio de ese ruido, Chahla se dirigió el jueves por la mañana a la Casa de Gobierno provincial y mantuvo una larga reunión con Jaldo. “Tenemos diálogo con el gobernador, nos hablamos a la noche, a la tarde o en algún momento de la semana. Todo está viento en popa”, dijo la intendenta al salir.

El ministro Monteros, Jaldo y Chahla

La reunión fue la calma que antecedió al huracán. Horas después el subsecretario de Gobierno de la Municipalidad, Alejandro Sangenis, salió a fulminar al ministro del Interior, Darío Monteros, mano derecha de Jaldo. “Monteros ha hecho todo lo posible para ponerle palos en la rueda a la gestión de Chahla”, disparó Sangenis, que también vinculó al ministro con una denuncia del alfarismo contra funcionarios de la intendenta.

Chahla, que horas antes había posteado una foto con Jaldo y Monteros, evitó que la crisis escalara y este viernes a primera hora echó de su gabinete a Sangenis, algo que no había hecho con críticas anteriores del mismo funcionario.

El trasfondo de todo esto es que Sangenis es un funcionario del riñón del diputado nacional Carlos Cisneros, que está peleado a muerte con Jaldo desde que le sacó el control de la Caja Popular de Ahorros (CPA), una entidad que maneja los fondos del juego provincial. El despido del funcionario fue leído como un gesto de la intendenta para correrse de la guerra entre Jaldo y Cisneros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *