• El tradicional discurso del monarca para presentar los planes del gobierno coincidió con la profunda crisis del Partido Laborista.
  • Reuniones de última hora y negociaciones en las sombras para reemplazar al premier, que se niega a renunciar pese a la presión de su propio partido.

El tradicional discurso del monarca para presentar los planes del gobierno coincidió con la profunda crisis del Partido Laborista.Reuniones de última hora y negociaciones en las sombras para reemplazar al premier, que se niega a renunciar pese a la presión de su propio partido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *