Cristina Kirchner rechazó el regalo envenenado que se puso a circular esta semana en lo más alto del poder: Si acompañaba la eliminación de las PASO la definición de las candidaturas quedaría en los partidos y con su control total del sello del PJ podía imponer su propia postulación.
La especulación que circuló en el peronismo era la posibilidad de anotar el nombre de Cristina en la boleta, aunque esté inhabilitada de por vida por la justicia. El plan se completaría con la postulación a vicepresidente de un ex gobernador como Sergio Uñac, que terminaría siendo el candidato frente a la inhabilitación de la ex Presidenta, como una manera de vaciar de estructura a Axel Kicillof. “¡Las cosas que hay que escuchar! Hay que ser serios, eso no se puede hacer”, dijo este viernes a LPO un compañero de bancada del senador sanjuanino.
“Si se eliminan las PASO y el partido pone un candidato que no contiene a todos, cualquiera planta un candidato por afuera y se pierde la elección”, fue el argumento de Cristina para rechazar la movida, según reveló a LPO un dirigente que suele hablar con la ex presidenta.
De hecho, Cristina estaría convencida que la única manera de alcanzar un triunfo electoral es utilizando las PASO. Por eso, quienes la visitan en San José 1111 repiten que “hay que rechazar su eliminación sí o sí”.
La eliminación de las PASO es exactamente por el motivo que busca evitar Cristina una prioridad del gobierno de Milei, que encargó a Diego Santilli que consiga su eliminación en el Congreso. Pero el ministro del Interior chocó con la negativa de la jefa del bloque se senadores libertarios, Patricia Bullrich, que tiene sus propios motivos para defender las PASO, como reveló en exclusiva LPO.
Aunque todavía no hubo una discusión sobre la reforma electoral en el interbloque peronista que lidera José Mayans en el Senado, los dirigentes más cercanos a la ex Presidenta aseguran que “Cristina necesita que el peronismo gane”.
Sin embargo, la falta de conducción dificulta el armado de una estrategia clara. De hecho, el chaqueño Jorge Capitanich presentó una iniciativa para que las primarias sean optativas, un proyecto que guarda similitudes con otro que elaboró el radical Eduardo Vischi.
La objeción del kirchnerismo a esa idea es que, como se supone que el gobierno va a resolver su fórmula presidencial con el dedo y la lapicera, La Libertad Avanza quedaría liberada para orientar a sus militantes a influir en la elección de los candidatos opositores. “Si las hacemos optativas los libertarios van a jugar en nuestra interna y van a elegir al candidato que más les convenga enfrentar”, afirmó a LPO un legislador peronista.

Pero aunque la jugada de aprovechar una hipotética eliminación de las PASO perdió densidad en las últimas semanas, una legisladora kirchnerista reconoció ante LPO que Uñac sí consultó con Cristina antes de agitar su intención de lanzarse a la carrera, con una carta dirigida al PJ en la que planteaba que el peronismo debía elegir su candidato mediante internas antes que culmine este año, por las dudas que se eliminen las primarias.
“Todos los que quieren ser candidatos, como Uñac o (Ricardo) Quintela, lo hablaron con Cristina y ella les dice que sí, que caminen y que se muevan porque necesita un candidato que esté competitivo”, explicó, y agregó: “El único que no lo consultó con ella es Axel (Kicillof), pese a que ella lo preparó toda la vida para que fuera candidato”.
Por esa bronca contra el gobernador bonaerense, un sector del peronismo empezó a mirar con cariño la idea de eliminar las PASO, algo que dejaría la definición de las candidaturas en manos del Partido Justicialista que hoy hegemoniza Cristina. Si ese escenario se abriera, la resolución recaería en el Congreso del PJ o bien en una interna, donde la estructura partidaria resultaría determinante.
¿Qué significa eso? Que Cristina tendría en sus manos la estructura y las herramientas legales para definir las candidaturas, sin necesidad de negociar con Kicillof o enfrentarlo en una primaria obligatoria.
Hoy por hoy, el gobernador no tiene número para ganar una candidatura en el congreso del PJ y en el kirchnerismo creen que le ganarían una interna cerrada, es decir, sólo con los afiliados.
Esta es la explicación que encuentran algunos en el peronismo frente al tibio rechazo del kirchnerismo al proyecto de eliminar las PASO o la aparición de peronistas que piden definir el candidato en una interna o apoyan que no sean obligatorias. “No hay todavía debate interno en el bloque, no hay posición unificada”, dijo a LPO un senador peronista, que agregó que todavía ni en el partido ni en las bancadas del Congreso se resolvió nada.
