El caso se inició por una supuesta infracción que la jueza determinó que no existió, tras revisar las imágenes del sistema automático. Foto: gentileza
El caso se inició por una supuesta infracción que la jueza determinó que no existió, tras revisar las imágenes del sistema automático. Foto: gentileza

Aceptaron que las cámaras del sistema privado de fotomultas están mal calibradas. Cientos de multas ya fueron pagadas, pero un vecino logró revertir la infracción. El caso expone tres problemas simultáneos: un software mal calibrado, un acta con fechas contradictorias y pérdida de tiempo y dinero de los ciudadanos.

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