El tamaño de la crisis se observa en que la policía y el ejército no logran barrer con los piquetes y liberar las rutas o arrestar a Evo. Ese es el pantano donde ahora chapalea el dirigente cocalero para reclamar el derrocamiento del gobierno recién llegado de Paz atrapado en el desastre que heredó de Morales.
El tamaño de la crisis se observa en que la policía y el ejército no logran barrer con los piquetes y liberar las rutas o arrestar a Evo. Ese es el pantano donde ahora chapalea el dirigente cocalero para reclamar el derrocamiento del gobierno recién llegado de Paz atrapado en el desastre que heredó de Morales.
