Donald Trump llegó a Beijing para realizar una visita de Estado a China. Invitado por Xi Jinping, Trump permanecerá en China del 13 al 15 de mayo en lo que será la primera visita de un presidente estadounidense a China en cerca de nueve años y la segunda realizada por Trump al país desde noviembre de 2017.
El líder republicano llega al gigante asiático en medio de las tensiones por los aranceles y el enojo de Pekín por la venta de armas de Estados Unidos a Taiwan, además de la crisis en Medio Oriente producto de la guerra con Irán.
La agencia oficial china Xinhua, publicó una suerte de comunicado que dice que “los dos líderes sostendrán un intercambio de opiniones en profundidad sobre temas importantes relativos a las relaciones bilaterales, así como a la paz y el desarrollo mundiales”.
En otro texto, Xinhua afirma que “la visita de Estado a China del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, constituye una oportunidad para ambos países de explorar la construcción de una relación estratégica, constructiva y estable”.
Trump habló con Xi Jinping y anunció que viajará a China en abril
El Estado chino habla de “una revisión de los nexos bilaterales, que se han mantenido generalmente estables a pesar de altibajos, demuestra que la diplomacia entre jefes de Estado ha servido siempre como el “ancla” de la relación, desempeñando un papel irremplazable de guía estratégica y proporcionando importantes salvaguardias estratégicas para la mejora y el desarrollo de los lazos bilaterales”.
“Durante más de un año, el presidente chino, Xi Jinping, y el presidente Trump han mantenido una comunicación adecuada, incluyendo múltiples llamadas telefónicas y un exitoso encuentro en Busan, República de Corea, trazando la dirección y el curso de las relaciones bilaterales”, agrega.
La agencia remrca que “desde la reunión de Busan, en octubre del año pasado, las relaciones entre China y Estados Unidos se han mantenido en general estables y con un impulso positivo, lo que constituye una evolución ampliamente bien recibida por ambos países y la comunidad internacional”.
Como ha señalado Xi, continúa, “el diálogo es mejor que la confrontación. Ambas partes deben adoptar una visión amplia y reconocer el beneficio a largo plazo de la cooperación. Al mismo tiempo, el mundo enfrenta actualmente muchos desafíos complejos. China y Estados Unidos pueden asumir conjuntamente sus responsabilidades como grandes países”.
En otro tramo, el texto sostiene que “tanto China como Estados Unidos tienen este año importantes puntos en sus agendas. China ha iniciado su período del XV Plan Quinquenal (2026-2030) y Estados Unidos celebrará el 250º aniversario de su independencia. China acogerá la Reunión de Líderes Económicos de APEC y Estados Unidos albergará la Cumbre del G20”.
“China, como el mayor país en desarrollo del mundo, y Estados Unidos, como la mayor nación desarrollada, se benefician ambos de la cooperación y pierden con la confrontación. Esto es un sentido común probado y comprobado. En un mundo sacudido por cambios y caos interconectados, una relación estable entre China y Estados Unidos resulta más crucial que nunca para proporcionar la estabilidad que el planeta necesita urgentemente”, añade.

Por último, el gobierno chino enfatiza que “el desarrollo estable, sano y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidos exige que ambas partes trabajen en la misma dirección con espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo, fortalezcan el diálogo y la comunicación, gestionen adecuadamente sus diferencias y amplíen la cooperación práctica”.
“Se espera que la venidera diplomacia entre jefes de Estado conduzca hacia adelante de manera estable la gran nave de las relaciones China-EEUU a través de vientos y mareas, para que ambos países puedan llevar a cabo juntos más iniciativas importantes y positivas y puedan proporcionar más estabilidad y certeza a un mundo volátil”, concluye.
Entre la comitiva que acompaña a Donald Trump esta Elon Musk, el CEO de Tesla que busca abrir negocios de autos eléctricos en el gigante asiático. Uno de los objetivos de este viaje de alto nivel es acordar con China la apertura de empresas estadounidenses.
