Victoria Villarruel pegó el faltazo a la misa oficial en homenaje al Papa Francisco, realizada este martes en la Basílica de Luján, para no salir en la foto con Manuel Adorni, envuelto en un interminable escándalo por denuncias de corrupción.
La ausencia de la Vicepresidenta sorprendió porque la Conferencia Episcopal Argentina había reservado un lugar para ella en la primera fila.
El problema es que el entorno de Villarruel advirtió que la Casa Rosada podía tenderle una redada: con Javier Milei volviendo de Israel junto a Karina, la Vicepresidenta iba a quedar sentada al lado de Adorni por una cuestión protocolar.
Fuentes del Senado reconocieron que Villaruel “no quería esa foto con Adorni”. “Ella fue a honrar al Papa a la iglesia donde se bautizó, hoy es el día de Francisco”, argumentaron.
Milei acusó a Villarruel de tener un plan con disidentes de Vox para boicotearlo
La decisión de la Vicepresidenta ahonda las diferencias con los hermanos Milei, que en el transcurso del mandato resolvieron “confinarla” a la Cámara Alta al tiempo que la compañera de fórmula de 2023 intentaba armar sus propios equipos para desembarcar en territorio bonaerense pero no terminaba de animarse.
La desconfianza creció en la Residencia de Olivos por las expectativas que despertaba la figura de Villarruel en el círculo rojo, como contraste con el desenfreno y las extravagancias del Jefe de Estado en sus discursos, entrevistas o posteos en redes sociales. De hecho, Milei acusó a Villarruel de haber conspirado con Javier Ortega Smith, uno de los fundadores de Vox, para boicotearle sus actos ya en 2021.
Villarruel, en el recinto.
Un legislador libertario, en tanto, le dijo este martes a LPO que la Vice “no entorpece pero tampoco ayuda demasiado” con las iniciativas parlamentarias del oficialismo, una tarea que recayó netamente en Patricia Bullrich. Sin embargo, concedió que Villarruel maneja la cámara “en piloto automático, sin obstrucciones”.
Acaso Villarruel atisba el riesgo de la crisis política que implica un eventual desequilibrio en el “empate nuclear” descripto por LPO entre Karina y Santiago Caputo, sea que Adorni continúe o no en el gobierno.
El momento que eligió Villarruel para eludir el respaldo al funcionario que está hundiendo la imagen del gobierno termina resaltando, además, el silencio que mantuvo hasta acá desde que estalló el caso Adorni.
